Clínica Dental

Férulas de descarga

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La férula disipa las cargas transmitidas por las fuerzas de la mordida durante el apretamiento o rechinar de los dientes, relajando los músculos faciales. Así, se alivia la tensión de la mandíbula, responsable de los dolores en esta articulación, pero también en la cabeza o las cervicales.

¿Qué es una férula de descarga y para qué sirve?

La férula de descarga, también llamada férula de estabilización, miorrelajación o neuroprogramación muscular, es una pieza de material plástico (resina acrílica) y transparente que se coloca sobre los dientes de la arcada superior o inferior de la boca.

La férula disipa las cargas transmitidas por las fuerzas de la mordida durante el apretamiento o rechinar de los dientes, relajando los músculos faciales. Así, se alivia la tensión de la mandíbula, responsable de los dolores en esta articulación, pero también en la cabeza o las cervicales.

¿Cómo se fabrica y se usa una férula de descarga?

El material idóneo para una férula de bruxismo, y que usamos en nuestras Clínicas Dentales Sanitas, es el acrílico transparente. Se confecciona mediante una toma de moldes para obtener la huella de la cavidad oral. Esta después se envía al laboratorio protésico dental, donde se realiza una férula de descarga 100% personalizada para cada caso.

A pesar de que proliferen supuestas “férulas” que pueden adquirirse por Internet, los odontólogos recomiendan que se opte siempre por férulas a medida, con buenos materiales y la supervisión adecuada de un especialista en bruxismo y salud bucodental.

Después de recibirla, el odontólogo realizará un ajuste de la férula para que se adapte perfectamente a tu boca y te indicará cuándo utilizarla. Después, pautará un calendario de revisiones de seguimiento para controlar su correcto uso. Para obtener resultados, el paciente debe colocársela en la boca todos los días antes de irse a dormir.

¿Cómo debo utilizar la férula de descarga?

La férula de descarga está indicada para el bruxismo diurno o nocturno, aunque es más frecuente su uso durante la noche. En el momento de su utilización es importante tener una correcta higiene dental para evitar la acumulación de bacterias o suciedad tanto en los dientes como en la férula.

Antes de usarla, hay que lavarse los dientes y enjuagar la férula. Una vez nos levantemos, o bien ya no la necesitemos, es recomendable volver a limpiar la férula con agua, un cepillo y jabón neutro, y secarla para introducirla en su estuche.

La colocación de la férula en la boca es muy sencilla debido a que está hecha a medida, solo es necesario introducirla en la boca y ajustarla a la arcada superior o inferior y cerrar la boca. El mismo dispositivo se encargará de mantener la separación adecuada para que no exista tensión muscular.

¿Cuál es mejor férula de descarga, la rígida o la semirrígida?

La férulas de descarga se fabrican en un material acrílico que puede ser rígido o semirrígido, estas son las mejores opciones para corregir los problemas de bruxismo o maloclusión. Las férulas de descargas blandas no están recomendadas para el tratamiento del bruxismo.

Tanto la férula rígida como la semirrígida se deben realizan a medida por un protésico dental para que cada pieza encaje correctamente y aumente la eficacia del tratamiento. La férula de descarga rígida es poco flexible, su dureza puede resultar incómoda y en ocasiones cuesta adaptarse. Es necesario que se acuda al dentista para realizar los ajustes necesarios y que pueda realizar su función sin hacer daño.

La férula de descarga semirrígida es más blanda en su interior permitiendo la adaptación a todas las piezas dentales de forma más rápidamente. Además, en su exterior es rígida, lo que permite tener la separación necesaria entre arcada superior e inferior y relajar la musculatura.

Ventajas de las férulas de descarga

Eficacia: se trata del tratamiento más eficaz contra el bruxismo y sus consecuencias. Una férula de descarga “desprograma” los músculos de la cara, para que estos se deshabitúen a mantener las posiciones que causan tensión y rechinar de dientes.

Salud y calidad de vida: desde el primer momento, disminuirán los dolores de cabeza y musculares provocados por la tensión, así como también eliminará el desgaste de los dientes.

Comodidad: las férulas, al realizarse de manera personalizada, se ajustarán perfectamente a tu boca.


Blanqueamiento dental

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El blanqueamiento dental es un tratamiento de odontología estética que devuelve el color natural a los dientes, aclarándolos y restituyendo en la sonrisa un aspecto más joven y natural.

¿Qué es el blanqueamiento dental?

El blanqueamiento dental es uno de los tratamientos más demandados en estética dental, gracias a su eficacia.

¿Por qué se decoloran los dientes?

Las causas más habituales de la decoloración de los dientes son la edad y el envejecimiento, sobre todo cuando ha habido un consumo continuado de alimentos y bebidas como el café, el té, refrescos, vino tinto… además del tabaco.

Unos dientes oscuros pueden suponer un problema de autoestima para muchas personas, que incluso se tapan la boca al reírse.

¿Cómo blanquear los dientes?

Hay varios tipos de blanqueamiento dental, pero todos se basan en el mismo principio: los blanqueamientos dentales usan productos que se filtran a través del esmalte y llegan hasta la dentina, el tejido interno que da el color a los dientes.

El blanqueamiento dental es un tratamiento efectivo: en pocas sesiones notarás cómo mejora la apariencia de tus dientes.

¿Por qué realizarte un blanqueamiento dental?

– Estética. ¡Sonríe sin miedo! Un blanqueamiento dental aporta confianza y seguridad en uno mismo: podrás mostrar tu sonrisa sin temor a  cómo se verán tus dientes.

Eficacia. Aunque los distintos tipos de blanqueamiento dental ofrezcan resultados variables en cada paciente, después del tratamiento siempre tendrás los dientes más blancos. Su eficacia está contrastada.


Implantes Dentales

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Los implantes son una alternativa muy eficaz y segura para sustituir la falta de dientes, bien sean por ausencia o bien pérdida del diente. Los implantes son como una raíz artificial realizada en titanio biocompatible, en la mayoría de los casos, que se inserta en el hueso mediante una intervención quirúrgica.

Una vez colocado el implante en el hueso comienza un proceso natural de osteointegración que durará unos meses. Cuando este procedimiento se ha completado se coloca un pilar que servirá de unión con la corona protésica. Este nuevo diente se realiza a medida en la consulta del dentista.

¿Por qué debemos realizarnos un implante?  

  • Estética: son la solución más estética para reemplazar la pérdida de dientes. Mejorará tu apariencia y tendrás un aspecto más rejuvenecido, ya que la ausencia de piezas dentales origina pérdida ósea, con el consiguiente envejecimiento facial.  
  • Seguridad: los tratamientos con implantes tienen unas tasas de éxito más elevadas que cualquier otra técnica de restauración dental. Se trata de un tratamiento muy conservador, ya que mantiene intactos el resto de los dientes de la boca. Además, los implantes facilitan la correcta adaptación de las piezas en boca utilizando para ello un material altamente biocompatible, el titanio puro.  
  • Calidad de vida: incorporan una estabilidad y sensación idéntica a la de los dientes naturales. Podrás sonreír, comer, hablar sin preocupación, sin condiciones, ni molestias, y contar con mucha seguridad, ya que la prótesis no se mueve.  
  • Salud: la no reposición del diente ausente conlleva unos efectos secundarios como son la inclinación progresiva de los dientes adyacentes y la extrusión del antagonista (diente que se descuelga), lo que complica la posible colocación del implante a futuro, así como la masticación e higiene.

Coronas sobre implantes dentales

La corona es la pieza dental exterior, realizada a medida, para sustituir el diente perdido. Primero se coloca el implante dentro del hueso, una vez realizado el proceso de osteointegración se coloca una pieza llamada pilar que es la que une el implante y la corona.

La corona se realiza de forma personalizada, se toman medidas del hueco a reemplazar, las tonalidades de color de los dientes originales y un protésico dental realiza la pieza de una forma similar al diente natural. Una vez conseguida, se coloca la corona sobre los implantes dentales.

¿Cómo se colocan?

Tras el estudio previo personalizado y la colocación de hueso (en aquellos casos que sea necesario), la realización de  un implante requiere los siguientes pasos:

  • Colocación del implante: se colocarán los implantes en el maxilar o la mandíbula con anestesia local. También se colocará una prótesis provisional. El postoperatorio durará unas 24 horas.  
  • Fijación: es importante que el implante se una firmemente al hueso, para poder soportar la prótesis y hacer frente a los requerimientos funcionales y estéticos necesarios, como si fuese un diente natural. Por este motivo debemos dejar pasar unos meses para la fijación.  
  • Colocación de la prótesis: una vez que el especialista confirme que el implante se ha integrado en el hueso, se colocará la prótesis definitiva (parte externa visible del diente). Esta irá cementada o atornillada al implante.

¿Duele ponerse un implante dental?

El implante dental es colocado por un cirujano maxilofacial que para realizar el procedimiento de una manera eficaz y segura aplicará anestesia local o bien sedación intravenosa. Durante la intervención no vamos a notar ningún dolor. La colocación del implante no necesita mucho tiempo, si se necesita injerto de hueso aumenta el tiempo de realización y pueden aumentar las molestias.

Una vez terminado el procedimiento el cirujano nos dará una serie de pautas a seguir para que el postoperatorio sea lo menos molesto posible, tanto farmacológicas como de estilo de vida. Para que la osteointegración sea efectiva se ha de esperar unos meses, este proceso no es doloroso.

¿Cuánto dura?

Los implantes dentales son un tratamiento que puede durar muchos años, aunque si no se cuidan correctamente durarán menos de lo previsto. Para mantener los implantes en perfecto estado es necesario tener una correcta higiene dental y acudir a revisiones de forma periódica.

Cada 6 meses es necesario acudir al dentista para que realice revisiones de control y mantenimiento periodontal. Existen diferentes factores de riesgo que favorecen la aparición de inflamaciones o infecciones en la zona del implante. Por ello es necesario mantener una higiene bucodental cuidada -cepillado de dientes y limpieza interdental-. Además, es recomendable dejar de fumar si se tiene como hábito.

Llevar a cabo estas tres sencillas recomendaciones: higiene, revisiones y abandono del tabaco; permitirán que el implante se mantenga en buen estado a largo plazo.

¿Hay que dejar de fumar para ponerse un implante?

Consumir tabaco antes o después de realizarse un implante  no está prohibido pero las personas que consumen tabaco de forma habitual tienen tasas más altas de fracaso del implante.

El tabaco es un factor de riesgo de muchas enfermedades y entre ellas de la periimplantitis. La periimplantitis es la inflamación del tejido que rodea el implante dental y provoca la pérdida del hueso que soporta el mismo. Como consecuencia fumar multiplica el riesgo de fracaso del implante.

Por otro lado, el tabaco está asociado a una menor absorción del calcio. Como consecuencia la estructura ósea de los fumadores es más débil pudiendo afectar al proceso de osteointegración y fracasando el implante.

Tipos de implantes dentales

Los implantes dentales generalmente se realizan en titanio biocompatible aunque existe otro material, igualmente seguro, que también se utiliza para fabricar implantes: el zirconio.

Las propiedades del titanio permiten que su integración con el hueso sea muy eficaz y muy difícil su rechazo. Este proceso se conoce como osteointegración y es altamente biocompatible.

El zirconio es un material cerámico muy resistente y duradero. Se utiliza también para la realización de coronas, puentes y prótesis por su color similar al de las piezas dentales. Este tipo de material evita la formación de placa alrededor disminuyendo la probabilidad de sufrir una enfermedad subgingival.

Puentes sobre implantes

Cuando el paciente necesita que los dientes a sustituir sean varios adyacentes, en lugar de realizar un procedimiento implantológico unitario, es decir, uno a uno, se diseña una pieza que sustituya a todos al mismo tiempo. Esta pieza se conoce como puente.

Antiguamente, los puentes se sujetaban a los dientes sanos colindantes. Sin embargo, esta técnica terminaba erosionando o estropeando los dientes sanos. Hoy en día se puede colocar dos implantes que fijen el puente sobre la encía y eviten los problemas ocasionados por otras alternativas.

¿Existen restricciones?

La cirugía realizada para el implante, a pesar de tener carácter ambulatorio, es una cirugía invasiva. El médico establecerá una serie de pautas necesarias para que las molestias sean menores y que la operación se un éxito.

Las principales recomendaciones se basarán en:

  • Higiene: el mismo día de la intervención no se aconsejan ni los enjuagues bucales, ni cepillar los dientes. Al día siguiente hay que recuperar los hábitos teniendo especial cuidado para no rozar la zona operada.
  • Sangrado: es normal que la zona intervenida sangre durante el primer e incluso el segundo día. Lo mejor es utilizar gasas que absorban la sangre e ir cambiándolas cada cierto tiempo. La primera noche se recomienda dormir con la cabeza ligeramente más alta que el cuerpo.
  • Ejercicio físico: durante una semana es mejor que se suspendan las actividades físicas para evitar problemas de sangrado, dolor o inflamación.

¿Los nuevos dientes serán del mismo color que mis dientes?

Los avances en estética bucodental permiten que el color de los nuevos dientes sea idéntico al color de los dientes naturales. Para establecer el color más adecuado para cada paciente no solo se mide la tonalidad de los dientes sanos, además se contemplan otros factores como: edad, los diferentes tonos de los dientes colindantes y la situación del nuevo diente con respecto al conjunto de la boca.

Con todos estos parámetros se selecciona la tonalidad más adecuada y natural para cada paciente. Los nuevos dientes no podrán diferenciarse de los dientes orginales.

Si es necesario sustituir muchos dientes, ¿se coloca un implante por diente?

Existen diferentes tipos de implantes adaptados a la necesidades del paciente. Si las piezas a sustituir son varias y se encuentran colindantes, no es necesario cambiar diente a diente. Otras alternativas son tan eficaces como la sustitución unitaria.

  • Restauración parcial: es llevada a cabo cuando las piezas a cambiar están adyacentes. Se coloca dos o tres implantes que puedan sujetar con firmeza el puente de los dientes correspondientes, 3, 4 o los necesarios.
  • Restauración total: este tipo de sustitución se realiza si es necesario cambiar el maxilar completo o la mandíbula. Se colocan 6 u 8 implantes y sobre ellos la prótesis dental que se fijará con los tornillos.

Prótesis sobre implantes dentales

Cuando el paciente necesita que se le sustituya una arcada completa, bien el maxilar superior bien la mandíbula (o ambas), se realizan unas prótesis dentales que se colocarán sobre los implantes. Se colocan los implantes, 6 u 8, que fijan las piezas a la encía de manera segura y eficaz. Estas prótesis se suelen realizar en un material cerámico como el zirconio.

Las prótesis removibles, o sobredentaduras, se fijan a los implantes mediante un sistema llamado locator que asegura su fijación. Estas prótesis se pueden quitar para limpiar o dormir y volver a colocar fácilmente. Este tratamiento está recomendado en pacientes con problemas óseos.

Injerto de hueso

Los avances en salud bucodental permiten que se pueda colocar un implante incluso en aquellos pacientes que tienen una zona de la boca con poco hueso. Cuando la zona ósea es insuficiente se puede recurrir a un injerto de hueso.

El injerto se coloca tanto para aumentar la altura del hueso como su ancho. Igualmente, se puede injertar en el maxilar superior como en la mandíbula.  Hoy en día, esta técnica sirve para solucionar cualquier problema óseo. Sin embargo, hay que tener en cuenta ciertos parámetros del paciente –salud bucodental, si esfumador habitual, etc. para valorar la mejor opción a su problema.